En la gestión de residuos urbanos, el olor suele ser un problema subestimado. No siempre está claramente regulado, pero cuando se vuelve perceptible para la comunidad, puede transformarse rápidamente en un riesgo ambiental, reputacional y operativo.
Disminución notable de quejas vecinales
Mejora sostenida con vecinos
Mayor seguridad ante auditorías
3 áreas tratadas simultáneamente
La planta contaba con varias fuentes de emisión de olores de distinta naturaleza:
Conforme la operación fue creciendo, la dispersión de olores hacia zonas aledañas se volvió más evidente, derivando en quejas vecinales recurrentes y una mayor presión para demostrar una gestión responsable del impacto olfativo.
Sistema de control de olores implementado en la planta
El principal reto no era únicamente técnico. El olor se convirtió en un riesgo invisible dentro de la matriz legal ambiental:
Las soluciones tradicionales aplicadas previamente no lograban resultados consistentes, especialmente al tratar simultáneamente áreas abiertas, espacios cerrados y cuerpos de agua.
Se adoptó un enfoque integral y adaptable, seleccionando tecnologías de control de olores industriales específicas para cada zona, sin afectar el proceso productivo.
Se implementó tecnología Microtec, integrada con ventiladores de difusión, permitiendo tratar grandes volúmenes de aire y reducir la dispersión de olores en un entorno abierto.
Se aplicó Microtec con ventiladores de difusión, integrándose al sistema de ventilación existente, logrando una reducción notable de la intensidad del olor dentro del edificio y mejorando las condiciones operativas.
Para estas fuentes se utilizó tecnología Lagun Air, diseñada para cuerpos de agua abiertos, actuando directamente sobre la superficie del líquido y disminuyendo la emisión de olores al ambiente.
Instalación del sistema de control de olores
Solución personalizada para cada área
Instalación por fases sin interrupciones
Sin afectar la producción
Tras la implementación, la planta logró una reducción significativa de las quejas vecinales, así como una disminución notable del impacto olfativo percibido fuera del sitio. La relación con la comunidad mejoró de forma sostenida, y el equipo interno ganó mayor tranquilidad frente a auditorías y revisiones regulatorias. El impacto positivo fue claramente percibido tanto a nivel externo como interno.
Reducción significativa de quejas por olores ofensivos en la comunidad aledaña
Mejora sostenida en la percepción de la planta por parte de la comunidad
Mayor tranquilidad del equipo interno frente a auditorías regulatorias
Disminución notable del impacto olfativo percibido fuera del sitio
Este caso demuestra que el control de olores industriales es una inversión preventiva, no una acción reactiva. Aunque cada planta presenta condiciones únicas, los principios de solución son replicables: identificar el riesgo, adaptar la tecnología a cada fuente y actuar antes de que el conflicto escale.
"Si tu planta enfrenta un reto similar, existen soluciones que pueden ayudarte a reducir riesgos y operar con mayor tranquilidad, incluso cuando el olor no esté explícitamente regulado."
Sistema de difusión controlada con ventiladores para áreas abiertas y cerradas. Ideal para compostaje y tratamiento de lodos.
Tecnología especializada para cuerpos de agua abiertos. Actúa directamente sobre la superficie del líquido reduciendo emisiones.
Italia
Gestión de Residuos
3 zonas diferentes
Conversemos sobre cómo podemos ayudarte a implementar soluciones de control de olores adaptadas a tu operación.