Descubre cómo medir objetivamente los olores industriales puede proteger tu operación, tu reputación y tu relación con la comunidad.
Escrito por
Alán González
Fecha de publicación
29 de enero, 2026
Medición
Objetiva
El olor en una planta industrial no es solo una molestia: puede convertirse en un verdadero riesgo ambiental. Durante 2025, muchas empresas aprendieron que el control de olores industriales dejó de ser un tema menor y se volvió parte crítica de la operación.
En 2026, uno de los enfoques más relevantes será la olfatometría, una herramienta clave para reducir quejas vecinales, prevenir conflictos regulatorios y proteger la reputación de tu planta.
La olfatometría permite pasar de la percepción subjetiva ("huele feo") a la evidencia objetiva. Y eso cambia todo.
La olfatometría es una técnica que permite medir de manera objetiva el olor en una muestra de aire. Así como se mide el ruido en decibeles o la temperatura en grados, la olfatometría cuantifica las unidades de olor que percibe el ser humano, a través de paneles entrenados o equipos automatizados.
El método más reconocido internacionalmente. Analiza la concentración a la que un olor es detectado por un panel humano, con base en estándares como la norma EN 13725.
¿Qué tan fuerte es el olor?
¿Se percibe fuera de planta?
¿Mejoró tras implementar una tecnología?
Porque permite pasar de la percepción subjetiva a la evidencia objetiva. Y eso cambia todo.
Puedes demostrar si hay un cambio real o si el impacto está dentro de niveles aceptables. Ya no dependerás solo de percepciones subjetivas.
Puedes incluir en tus reportes datos técnicos que muestren cumplimiento, o al menos esfuerzo medible. Esto fortalece tu posición ante inspecciones y auditorías.
Puedes priorizar zonas críticas con base en datos, no suposiciones. Esto optimiza recursos y acelera la toma de decisiones.
Metodologías como la escala VDI 3882 (que califica intensidad y tono hedónico del olor) y el modelo FIDOL (Frecuencia, Intensidad, Duración, Ofensividad, Localización) son utilizadas en países como Alemania, Francia o Chile para definir planes de control olfativo más precisos y estratégicos.
Uno de los retos actuales es que muy pocos laboratorios en el país ofrecen servicios completos de olfatometría. Sin embargo, esto no invalida su utilidad.
Al contrario, conocer el marco técnico internacional permite a las empresas anticiparse y mejorar su gestión de olores aún sin contar con laboratorios locales.
Muchas empresas ya comienzan a implementar bitácoras internas, escalas de percepción y protocolos que simulan metodologías como FIDOL, logrando resultados positivos tanto en prevención de quejas como en diálogo con autoridades.
La olfatometría no es solo una técnica, es una forma de profesionalizar el control de olores industriales.
Aunque en México su uso aún es limitado, comprender su lógica, adoptar buenas prácticas y utilizarla como referencia puede marcar la diferencia entre...
Una planta en armonía con su entorno
O una con puertas cerradas
Conversemos sobre cómo implementar tecnologías de eliminación de olores en tu planta y prevenir conflictos antes de que escalen.
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